sábado, 16 de junio de 2012


Cocina al horno: diez trucos sencillos y prácticos

¿Cómo hacer que un pollo resulte más jugoso?, ¿de qué forma saber si un bizcocho está listo?, ¿cuándo salar la carne?...

El horno es una excelente manera de preparar asados de carne, pescados, pizzas...de una forma fácil y sana. Estos son sólo algunos pequeños consejos y trucos prácticos que, de la mano de electrodomésticos Fagor, te ofrecemos para que le saques el máximo partido:
  • Al hacer una pizza  es muy fácil que la salsa de tomate se salga de la bandeja del horno, manchándola. Puedes evitarlo colocando un poco de papel de aluminio, que no se pega. Así tendrás el horno limpio.
  • Si vas a preparar una pieza de pollo, pavo u otra ave asada, introduce media cebolla en su interior antes de meterla en el horno. Quedará más jugosa.
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  • Para conseguir que el pescado al horno quede más sabroso y no se reseque, úntalo con un poco de mahonesa en lugar de hacerlo con aceite, como suele ser habitual. Además, con este sencillo truco conseguirás realzar su sabor. 
  • El pescado quedará más crujiente si lo espolvoreas con un poco de pan rallado y viertes sobre él un chorrito de mantequilla fundida. Luego ya puedes hornear como lo haces habitualmente. 
  • Para evitar que cualquier plato que cocines en el horno se reseque en exceso, introduce un recipiente con agua en el horno, lo que proporcionará un mayor grado de humedad en su interior. Esto es especialment interesante en el caso de cocción de carne de aves y pescados
  • Para que un bizcocho no se deforme y suba por todas partes igual, clava un macarrón en el centro de la masa antes de meterlo a cocer. Tiene que ser un macarrón y no otro tipo de pasta porque tiene un agujero central grande. 
  • Para saber si un bizcocho está hecho clava en él una aguja larga. Si sale seca, será que está listo. 
  • Prueba a preparar una paella en el horno. Mientras preparas el sofrito y pones el agua a hervir, calienta el horno. Cuando tengas todo preparado, echa el agua, el sofrito y el arroz en la paellera y mete todo en el horno. Mira de vez en cuando cómo va (sin abrir la puerta del horno) y en 20 minutos te quedará tan rica o más que si la hubieras hecho en el fuego. 
  • Tras asar la carne , debe reposar para relajar sus fibras musculares, rehidratarse las piezas y uniformizarse la coloración. La carne se salará cuando ya esté dorada, ya que sino, se exudarán los jugos y se resecará. 
  • La verduras (pimientos, tomates, berenjenas, calabacín, cebolla o puerros) resultan muy sabrosas al horno. Pueden trocearse para que el tiempo de asado sea menor. También se pueden cocer envueltas en un papel que resista la temperatura y untadas con un poquito de aceite (técnica ‘papillote’). 
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